Los 10 Mejores Juegos de Mesa Educativos: Beneficios para los Niños

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Los juegos de mesa, en los últimos años, han ido cediendo terreno ante los juegos en consolas o dispositivos móviles. Pero, como bien nos gusta decir a nosotros en ConEduka, los clásicos nunca mueren y nunca pasarán de moda, como en este caso los juegos de mesa educativos que son una excelente manera de reforzar conceptos y que aprendan de una forma diferente.

En el artículo de hoy, hablaremos sobre el concepto de los juegos de mesa para niños, elaboraremos un ranking de los mejores y culminaremos con los beneficios que tienen introducir este tipo de juegos en la educación de nuestros hijos.

¿Qué son los juegos educativos?

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Los también llamados juegos didácticos, no son más que técnicas de enseñanza, mediante formas lúdicas, para que los niños obtengan un conocimiento o habilidades determinadas; los videojuegos educativos, por ejemplo, son un subgrupo de éstos.

Uno de los problemas de la educación es el miedo al fallo que tienen los niños una vez que salen de la escuela, necesitando esa figura adulta que le dé el beneplácito de cada acto.

Este tipo de recurso educativo da a los niños la oportunidad de fallar, dar pasos hacia adelante, tomar conciencia de su individualidad y de la repercusión de sus actuaciones, viviendo con el juego que cada acto tiene su consecuencia.

Los 5 mejores juegos de mesa educativos para niños

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En este apartado, queremos hablarte de los que, a nuestro juicio, son los mejores juegos de mesa para niños de primaria.

Los juegos de mesa educativos están diseñados exclusivamente para conseguir que aprendan mientras se divierten, además de ir fomentando su imaginación, creatividad y capacidad de pensamiento abstracto.

Sin más, te mostramos lo mejores 5 juegos de mesa educativos. ¡Atento!

1. Karuba Junior

Se trata de un juego educativo enfocado a los más pequeños de la casa. En él, podrán adentrarse en un mundo lleno de tesoros, aventuras y diversión a raudales.

Es una buena forma de poner a prueba su intuición y capacidad de búsqueda para encontrar esos tesoros y hallar los caminos hacia ellos.

2. Uno Junior

¿Quién no conoce a este clásico de los juegos de mesa? En esta edición dedicada a niño y niñas en el que la dinámica de juego es la misma, gana el que se quede sin cartas, pueden jugar mínimo dos jugadores y no hay máximo.

La única diferencia que hay con el modelo clásico, es que las cartas en vez de números salen animales para ayudar a los más pequeños a seguir el juego. 

3. Shopping List

Estamos ante uno de los juegos de mesa infantiles más vendidos en el Reino Unido. Es un juego ideal para desarrollar las capacidades de observación, la memoria o las habilidades sociales.

El funcionamiento de este juego de mesa educativo consiste en que, cada uno de los jugadores tiene un carro, se colorarán todas las fichas boca abajo, en ellas habrá verduras, carnes, leche entre otros productos. 

4. Monopoly Junior

Otro clásico que no podía faltar en nuestra lista. Si eres amante de este juego y quieres que tus hijos e hijas jueguen a él, en la versión infantil podrás encontrar diversión por doquier. El funcionamiento es similar al juego de toda la vida, pudiendo jugar un mínimo de 2 jugadores y un máximo de 4.

5. Tozudo

En este juego los más pequeños de la casa tendrán que apilar objetos encima del burro, pero cuidado, el burro puede tirarlos todos abajo y perder.

La dinámica del juego consiste en ir cargando todo el equipaje encima del burro sin que se caigan todas al suelo, quien consiga apilar todos los objetos, gana la partida. Existen tres niveles, principiante, intermedio y avanzando.

 

Beneficios de los juegos de mesa educativos

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Esta técnica de enseñanza posee unas cuantas ventajas para el aprendizaje de los niños. Te las comentamos a continuación:

  • Socialización infantil: es evidente que la mayoría de los juegos de mesa educativos deben ser disfrutados por más de una persona, por lo que es la excusa perfecta para socializar y pasarlo bien con más compañeros.
  • Mejoran la empatía: está muy unido con la socialización, porque cuanto más se exponga el niño al contacto con sus compañeros, más podrá identificarse con ellos, y llegará a comprender incluso las emociones ajenas. Sin duda, un gran punto a favor.
  • Se aprende a hablar con los demás: que los niños no sepan transmitir sus ideas y opiniones de forma correcta, hace que se conviertan en adultos incapaces de dialogar correctamente. Es por eso por lo que las edades comprendidas entre 6 y 12 años son perfectas para que aprendan a respetar turnos de palabras, opiniones y criterios, además de desarrollar cierta mano izquierda.
  • No siempre se puede ganar: los adultos sabemos que hay que saber ganar y perder. Una buena gestión de las emociones en cada momento es muy beneficiosa para el niño, siendo determinante para su futuro. 
  • Aumento de la reflexión: los buenos juegos de mesa educativos te hacen pensar e idear estrategias. Todos esos procesos de pensamiento se incrementan mediante una práctica concienzuda, ésta será más agradable si viene de la mano de un porqué divertido.
  • Improvisación: no todo está pensado de antemano en los juegos de mesa educativos. En la vida es imposible predecir todo lo que va a pasar, por lo que habrá que tirar de improvisación más de una o dos veces. En ese caso, mejor empezar a hacerse a la idea cuanto antes.
  • Conocen el noble arte de la concentración: este tipo de juegos promueve la focalización, dadas sus características. Cuanto más se concentre el niño en el proceso del juego, más probabilidades tendrá de sacarle verdadero provecho.

Como has podido observar a lo largo de todo el artículo, estos juegos, han estado presentes siempre, pasando de generación en generación como un pasatiempo más para toda la familia.

Sin embargo, en los tiempos que corren estos juegos de mesa educativos se han convertido en una excelente herramienta para reforzar a la educación de nuestros hijos e hijas, un complemento más para desarrollar sus capacidades cognitivas, sociales y creativas.